| -Declaración del MINREX.UNA LECCIÓN DE "DEMOCRACIA" DESDE WASHINGTON.13/11/03 |
Declaración del MINREX
Niegan visas a familiares de los cinco Cubanos presos injustamente en cárceles
norteamericanas 17/11/03
El pasado 20 de junio de 2003,
las compañeras Olga Salanueva Arango y Adriana Pérez Oconor, esposas de los
Héroes de la República de Cuba, René González Sehwerert y Gerardo Hernández
Nordelo, respectivamente, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores,
presentaron a las autoridades norteamericanas sus solicitudes de visas para
viajar a los Estados Unidos de América con el objetivo de visitar a sus esposos,
presos injustamente en cárceles norteamericanas.
Más de cuatro meses después de solicitadas las visas, a pesar de numerosos
reclamos de respuesta realizados por el Ministerio de Relaciones Exteriores, las
autoridades de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, han
informado oficialmente que las visas de ambas han sido denegadas nuevamente.
El Gobierno norteamericano, con esta nueva represalia, trata de doblegar el
espíritu revolucionario de nuestros compañeros presos y de sus esposas,
imponiéndoles un castigo adicional que carece de toda justificación.
Se les niega, una vez más, el derecho que les asiste de viajar a los Estados
Unidos para visitar a sus esposos. En cada oportunidad que han solicitado
autorización para entrar a territorio norteamericano, el Gobierno de ese país se
las ha negado con lo que violenta no sólo el Derecho Internacional sino también
la propia legislación norteamericana. Para justificar tal decisión, las
autoridades norteamericanas acuden al ridículo argumento de que las compañeras
constituyen una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos de
América.
Esta decisión de las autoridades norteamericanas, viola sus obligaciones
internacionales refrendadas en la Declaración sobre la Protección de todas las
personas contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o
degradantes; los principios para la protección de todas las personas sometidas a
privación de libertad; los principios para la protección de todas las personas
sometidas a cualquier forma de detención o prisión; y las reglas mínimas para el
tratamiento de los reclusos; entre otros.
La conducta del Gobierno de los Estados Unidos de América, además de ser una
clara transgresión a las normas internacionales universalmente reconocidas,
constituye también una sistemática y flagrante violación de los derechos humanos
de nuestros compañeros presos y de sus familiares.
Resulta evidente que esta decisión refleja el afán de las autoridades
norteamericanas de castigar el ejemplo de heroísmo y patriotismo que representan
nuestros 5 Héroes prisioneros del Imperio y de complacer así a sus compinches en
el Sur de la Florida.
Durante más de 40 años los gobiernos de Estados Unidos han organizado y
alentado, o permitido, la realización de numerosas acciones terroristas contra
Cuba, de la que también han sido víctimas ciudadanos de otros países, incluido
los estadounidenses. Estas acciones no han cesado y sus responsables actúan con
total impunidad. Algunos de ellos se pasean por las calles de Miami y se
expresan en los medios de comunicación incitando a la realización de tales
hechos.
Es el Gobierno de Estados Unidos, que se proclama líder de la lucha contra el
terrorismo internacional, el que encarcela a cinco compatriotas, precisamente,
por haber penetrado los grupos terroristas que, con la protección de las
autoridades, operan libremente contra Cuba desde territorio norteamericano, como
consta explícitamente en documentos oficiales desclasificados por Washington y
reiterado, además, en el acta acusatoria del juicio contra los patriotas
cubanos; en los argumentos de la fiscalía, opuesta a considerar el tema del
terrorismo en el proceso; en las declaraciones de testigos que reconocieron su
participación en acciones de ese tipo; y en la sentencia del tribunal, donde por
escrito se hizo constar la protección de la que disfrutan los terroristas que el
Gobierno de Estados Unidos alienta y protege.
Es también ese Gobierno el que, a pesar de toda la información que se le ha
brindado sobre estos grupos, no ha tomado medidas para frenar y cortar estas
acciones.
Es ese mismo Gobierno el que rechaza las propuestas cubanas para suscribir
acuerdos de cooperación en materia de lucha contra el terrorismo, el
narcotráfico y la emigración ilegal.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba demanda de las autoridades
estadounidenses que reconsideren esta arbitraria negativa y, en cumplimiento de
sus obligaciones internacionales y de las propias leyes norteamericanas,
permitan que Olga Salanueva Arango, su pequeña hija Ivette y Adriana Pérez
Oconor, puedan ejercer su inalienable derecho de visitar a sus esposos y padre
injustamente presos en cárceles de los Estados Unidos.
La Habana, 17 de noviembre del 2003.
Declaración del MINREX
UNA LECCIÓN DE "DEMOCRACIA" DESDE WASHINGTON
En la noche de ayer, 12 de noviembre, se conoció que el Comité de Conferencia bicameral del Congreso de los Estados Unidos que examinaba el proyecto de Ley sobre Asignaciones Presupuestarias para los Departamentos del Tesoro y Transporte, decidió eliminar de ese cuerpo legal, la enmienda que abogaba por una flexibilización de los viajes de los ciudadanos norteamericanos a Cuba, a pesar de que tanto en la Cámara como en el Senado norteamericanos esta enmienda había sido aprobada por una sustantiva mayoría.
El liderazgo republicano en el Congreso y la mafia anticubana, una vez más, han tenido que recurrir a mecanismos antidemocráticos para, violentando normas y regulaciones establecidas por el propio Congreso de los Estados Unidos, eliminar la mencionada enmienda.
Los grupos anticubanos demuestran así una vez más que sólo le quedan las provocaciones, las mentiras y los recursos antidemocráticos como el veto del presidente o el ejecutado en la noche de ayer, para tratar de obstaculizar el avance de las fuerzas que en los Estados Unidos y en el mundo abogan por un cambio en la irracional política norteamericana hacia Cuba y la normalización de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos.
El desespero de la mafia resulta evidente.
Cuba, por su parte, continuará favoreciendo un normal y constructivo acercamiento entre los pueblos de Cuba y los Estados Unidos.
La política de los Estados Unidos contra Cuba, con esta acción, vuelve a evidenciar que es un rotundo fracaso y debe cambiar en tanto no representa los más genuinos y legítimos intereses del pueblo norteamericano, sino sólo a estrechos y absurdos intereses de sectores minoritarios de la extrema derecha terrorista de Miami, derrotados históricamente por la Revolución cubana.